El Sendero de los Pescadores es, ante todo, una ruta que enlaza playa tras playa. Rara vez estarás a más de una hora de una, y las etapas se articulan tanto en torno a las playas como a los pueblos por los que pasa.
Pero no todas las playas son iguales. El carácter de la costa cambia a medida que avanzas hacia el sur, y merece la pena conocer estas diferencias antes de lanzarte al agua.
Aquí tienes un recorrido por algunas de las mejores playas de la ruta, de norte a sur.
El tramo entre Porto Covo y Odeceixe es territorio de dunas: extenso, salvaje y poco urbanizado. Es una de las zonas más populares para hacer surf, más que para ir a la playa relajadamente y darse un baño. Las corrientes fuertes y el oleaje atlántico son precisamente el principal atractivo para quienes visitan estas playas, y por eso siempre recomendamos precaución al entrar en el mar.
No obstante, esto no se aplica a toda la costa del Alentejo. Algunas de las mejores playas de este tramo cuentan con zonas de aguas tranquilas perfectas para el baño, y aquñi debajo te las nombramos.

Praia das Furnas
Es la primera playa importante que te vas a encontrar a las afueras de Vila Nova de Milfontes. Se accede a ella cruzando el río Mira en un pequeño ferry que encontrarás en el embarcadero debajo del Forte de São Clemente.
Furnas es, en realidad, dos playas en una. Un lado mira hacia el estuario protegido del Mira, con aguas tranquilas y adecuadas para el baño, mientras que el otro se abre directamente al Atlántico.
Las dunas de Ilha do Pessegueiro
Más que una playa concreta, se trata de un espectacular tramo costero de dunas cerca de Porto Covo. Lo que más llama la atención es la vegetación: árbole y arbustos moldeados casi horizontalmente por el viento constante que cubren las dunas casi llegando al mar.
La pequeña isla frente a la costa, Ilha do Pessegueiro, también tiene una historia interesante. Se cree que su nombre deriva del término latino piscatorius, relacionado con una antigua instalación romana dedicada al salazón de pescado. Es una isla muy pequeña donde solo encontraremos un pequeño puerto en ruinas.
Praia da Amália
Más al sur, cerca de Azenha do Mar, Praia da Amália esconde una historia que muchos visitantes desconocen. Originalmente se llamaba Praia da Assenha, pero cambió de nombre cuando Amália Rodrigues, la cantante de fado más célebre de Portugal, adquirió la finca situada sobre el acantilado en la década de 1960 para construir una casa de vacaciones. Actualmente es un alojamiento turístico con habitaciones independientes.
Entre Zambujeira y Odeceixe, el sendero también enlaza varias playas más discretas, como Alteirinhos, Carvalhal y Machados, que la mayoría de los visitantes nunca llega a conocer porque solo son accesibles a pie o gracias al conocimiento local.
En la zona de Aljezur y Carrapateira, la costa comienza a cambiar.

Praia da Amoreira
Situada en la costa de Aljezur, es una playa muy apreciada tanto por la población local como por los surfistas ya que cuenta con dos chiringuitos que prácticamente están sobre el mar.
Al igual que Praia das Furnas, combina dos entornos distintos. En el extremo sur, el río Aljezur forma una laguna cálida y poco profunda, perfecta para niños. Y esto también atrae a la fauna, y en épocas donde no hay mucha gente, es posible observar nutrias, garzas y martines pescadores.
Y si camina 1,5 km más hacia el sur, encontrarás otra playa bpnita y con chiringuito, Praia de Monte Clérigo. Aquí no hay escusa para no mojar los pies en el mar, como mínimo.
Bordeira
Se trata de una inmensa playa de arena cerca del pequeño pueblo de Carrapateira. Con más de tres kilómetros de longitud, es la playa más extensa de todo el municipio de Aljezur. Es una de las playas más fotografiadas durante el Sendero de los Pescadores justamente por su tamaño, y porque desde la pasarela de mader sobre el acantilado las vistas hacia la playa son perfectas.
Al igual que Amoreira, un río crea una laguna en la zona más al sure, por debajo del acantilado.
Praia do Amado
Posiblemente sea la playa más fotogénica de todo el Sendero de los Pescadores. Lo que más impresiona es el contraste de colores entre la arena clara, las formaciones rocosas de tonos rojizos que se encuentran en un extremo, y el color azul intenso del mar. Especialmente al atardecer, el contraste se hace más fuerte.
Si te alojas en Carrapateira, merece la pena un paseo por la tarde. Unas pasarelas de madera conducen hasta un mirador sobre la playa, formando parte de las medidas de protección de la vegetación dunar.
Es una realidad geográfica: la costa se vuelve más suave una vez se gira la esquina sur y se pasa Sagres. En este momento entramos en el Algarve, destino de playa conocido mundialmente. Encontraremos igualmente algún tramo con acantilados, pero abundan más las playas largas, poblaciones más grandes, y un mar en calma y sin surfistas.
Martinhal, Barranco, Ingrina y Figueira
Entre los pueblos de Sagres y Salema, en una de las etapas más exigentes de la zona del Algarve por la presencia de los último acantilados, nos encontramos con varias calitas y playas..
Cada una es diferente en tamaño, forma, y hasta en la forma de acceso, pero todas perfectas para darse un baño. Para esta etapa bastante larga, de unos 20 km, es obligatorio meter el traje de baño en la mochila.
Zavial
Esta playa la encontramos también en el tramo entre Sagres y Salema, pero merece una mención especial por su historia.
En agosto de 1759, durante la Guerra de los Siete Años, un buque de guerra francés llamado Redoutable encalló deliberadamente aquí mientras huía de una flota británica, y fue incendiado en la misma playa. Otro barco de su misma escuadra sufrió un destino similar en Almádena, unos kilómetros más allá. Resulta curioso contemplar una playa tan tranquila y apartada de un núcelo de población e imaginar aquellos acontecimientos.
Praia do Camilo
Es el último gran atractivo costero de la ruta, ya en Lagos. Se trata de una playa pequeña, protegida por la orografía y situada junto a las cuevas marinas y formaciones rocosas de Ponta da Piedade. Su elemento más conocido es un estrecho túnel excavado en la roca que, durante la marea baja, permite acceder a una segunda cala aún más pequeña que pocos visitantes llegan a descubrir.
Es un lugar perfecto para poner el broche final a tu ruta por la Rota Vicentina.
Más allá de las playas más conocidas, existen numerosos tramos costeros, especialmente en la zona situada antes de Vila Nova de Milfontes, que siguen siendo auténticamente salvajes.
Aquí no encontrarás servicios ni aglomeraciones, solo arena, acantilados y la fauna que pueda aparecer ese día. Precisamente una de las ventajas de recorrer esta ruta a pie en lugar de seguir la carretera costera es descubrir lugares que de otro modo pasarían desapercibidos.
Si disfrutar de las playas es tan importante para ti como caminar, conviene tenerlo en cuenta al planificar tu viaje. El tramo norte, entre Porto Covo y Arrifana, destaca principalmente por sus paisajes, mientras que el tramo sur, entre Arrifana y Lagos, concentra la mayoría de las mejores playas para bañarse. Por eso creemos que completar el Sendero de los Pescadores permite conocer estas dos vertientes del sur de Portugal.
Desde el primer momento que llegué a España, allá por el año 1988, quedé fascinada por la diversidad de paisajes que ofrecía este país. Mi primer descubrimiento fueron los Picos de Europa, al norte de España, donde en aquel momento estaba desarrollando investigaciones de antropología…..y donde finalmente acabé diseñando viajes en bicicleta y de senderismo para un tour operador holandés. A éstos primeros viajes siguieron muchos otros, pero allá donde iba descubría en todos mis nuevos destinos magníficos senderos, paisajes, culturas, gastronomía y hospitalidad. Es un placer poder compartir mi amor y mi conocimiento adquirido sobre este país contigo. ¡Por favor, conviértete en mi invitado!”.
Horarios de apertura: 9:00 – 18:00
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