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Ruta de senderismo a Tresviso por Urdón

Guía paso a paso de una de las rutas más gratificantes de los Picos de Europa.

Tresviso: un pueblo remoto que merece la subida

Situado a unos 900 metros de altitud, en el borde cántabro del Parque Nacional de los Picos de Europa, Tresviso es uno de los pueblos más aislados del norte de España. No tiene acceso directo por carretera desde Cantabria: la única carretera de entrada llega desde Asturias, cruzando los Picos por Sotres, en un trayecto de alrededor una hora desde Arenas de Cabrales. Ese aislamiento es precisamente parte de su esencia.

Es por esta razón que, para la mayoría de visitantes, llegar a pie por la garganta del Urdón no es solo la forma más práctica de acceder al pueblo: es la forma correcta. El sendero sigue un trazado que se abrió hacia la segunda mitad del siglo XIX por los mineros que extraían mineral de zinc de las minas de Ándara y Tresviso. Es, en el sentido más literal, una obra de ingeniería: muros de contención de piedra construidos a mano sobre un terreno casi vertical, a 790 metros por encima del río.

La recompensa al llegar arriba es triple: vistas sobre el macizo oriental de los Picos que muy pocos visitantes llegan a conocer, el propio pueblo con su marcado carácter ganadero, y el Picón Bejes‑Tresviso, uno de los quesos azules con Denominación de Origen más destacados de España, elaborado aquí desde mucho antes de tener un nombre propio.

El pueblo de Tresviso bajo las cumbres de los Picos de Europa

El pueblo de Tresviso bajo las cumbres de los Picos de Europa

 
Detalles de la ruta

Distancia (solo ida) aprox. 6 km
Desnivel positivo total 790 m
Altitud de Tresviso aprox. 900 m
Tiempo estimado 2,5–3 h (solo ida); 5–6 h ida y vuelta
Dificultad moderada (ascenso continuado sobre terreno rocoso)
Ruta oficial PR‑PNPE 30 (Urdón–Tresviso)
Inicio central hidroeléctrica de Urdón, N‑621 (desfiladero de La Hermida)
Orientación clara y bien marcada; GPS no imprescindible, pero recomendable
Mejor época primavera y otoño; viable a comienzos de verano si se madruga
Evitar calor intenso y lluvia fuerte (tramos expuestos, roca resbaladiza en mojado)
Localidades cercanas La Hermida (2 km), Potes (aprox. 25 km), Panes (aprox. 12 km)
Track GPS PR‑PNPE 30 – descarga aquí

 

Nota sobre la señalización: Este sendero figura en la red oficial de itinerarios del Parque Nacional de los Picos de Europa como PR‑PNPE 30
(https://www.miteco.gob.es/es/parques-nacionales-oapn/urdon-tresviso.html) Se han reportado casos de retirada de marcas en algunos tramos. La ruta sigue siendo clara y transitable, pero conviene llevar el track GPS y no extrañarse si hay menos señales de las esperadas para un sendero homologado.

 
Cómo llegar al inicio de la ruta

El punto de partida se encuentra en la N‑621, entre Panes y Potes, la carretera que atraviesa el desfiladero de La Hermida, uno de los cañones calizos más impresionantes de Cantabria. Desde fuera de España es una vía poco conocida; dentro de los Picos es una arteria fundamental. El trayecto desde Panes hasta el pueblo de La Hermida dura unos 15 minutos.

En el punto donde la carretera cruza el río Urdón se sitúan la central hidroeléctrica y el inicio del sendero, señalizado con un panel informativo. El aparcamiento es muy limitado: una pequeña explanada que se llena rápidamente en verano. Se recomienda encarecidamente llegar temprano (antes de las 9:00 en julio y agosto).

Alternativa: aparcar en el pueblo de La Hermida, 2 km más adelante en dirección a Potes, y caminar por un antiguo sendero junto al río hasta el inicio de la ruta. Añade unos 30 minutos al recorrido, pero evita por completo el problema del aparcamiento. La Hermida cuenta con alojamiento; destaca el Balneario de La Hermida (https://balneariolahermida.com), un hotel‑balneario construido en torno a manantiales termales naturales.

Importante: no confundir esta ruta con el camino por el Canal de Urdón, un itinerario distinto, más técnico y expuesto, que sigue el canal de agua hasta la central. El camino del canal no está señalizado y es considerablemente más comprometido que el PR‑PNPE 30 descrito aquí.

 
El ascenso, tramo a tramo

Inicio por el río Urdón (0–1 km): inicio llano

La ruta comienza por un camino ancho que sigue el río hacia el norte desde el panel informativo, pasando junto a la central hidroeléctrica en los primeros minutos. Desde aquí ya se distingue la central de Cuetu Ave, más arriba en la ladera, y en días en que el canal libera excedente de agua se puede ver una cascada cayendo por el farallón rocoso.

Se cruza un primer puente y, poco después, un segundo. El entorno es frondoso: sauces, laureles y avellanos junto al río, con higueras y cerezos silvestres aferrados a la roca.

Las zetas — Senda de La Peña (1–4 km): el ascenso sostenido

Tras el segundo puente, el sendero pasa a la margen derecha y comienza la subida en serio. Este tramo, conocido como Senda de La Peña, es el antiguo camino minero, y basta recorrerlo para entender el esfuerzo que supuso su construcción.

El trazado asciende por la pared en una sucesión de zig‑zags muy cerrados, llamados tornos, sostenidos por muros de piedra levantados a mano. El camino es inequívoco: no hay cruces ni variantes. A mitad de subida se atraviesa una portilla de ganado:

  • Si está abierta, se deja abierta 
  • Si está cerrada, se cruza y se vuelve a cerrar

Poco después hay un tramo corto junto a un corte vertical, de unos 50 metros. No es técnicamente difícil, pero si incomoda la exposición conviene caminar pegado al lado derecho y no mirar abajo. Las vistas sobre la cuenca del Urdón y las cumbres del macizo oriental merecen una pequeña parada.

Mirador del Balcón de Pilatos: parada imprescindible

Alrededor de la mitad del recorrido se alcanza el Balcón de Pilatos, un mirador natural con un murete de piedra. Es el lugar perfecto para recuperar el aliento y disfrutar del entorno.

Hacia abajo se extienden las laderas boscosas de la sierra de Bejes y la línea del canal del Urdón.. Hacia arriba, los picos calizos del macizo de Ándara, las mismas montañas hacia las que se dirigían los mineros al abrir este camino.

Nota sobre el terreno: En todo este tramo el suelo es rocoso y puede resultar resbaladizo tanto por lluvia, porque la piedra se vuelve lisa y traicionera; o por calor y sequedad, cuando las piedras están muy sueltas. Precaución en ambos casos.

Invernales de Pría: agua y sombra

Tras superar esta primera parte de zig-zags, la pendiente se suaviza claramente. El camino se abre y aparecen algunos robles y hayas que ofrecen sombra. El siguiente punto clave es la fuente y los invernales de Pría, un lugar fiable para cargar agua y descansar antes del último tramo.

El término invernales hace referencia a los pastos bajos de invierno: estas cabañas se utilizaban en la trashumancia local, aún viva en el macizo oriental de los Picos.

Mirador antes de llegar a Tresviso

Mirador antes de llegar a Tresviso

Aproximación final y mirador

Desde los Invernales de Pría, el camino continúa con una pendiente más suave, dond el sendero va transformándose poco a poco en pista ganadera. Poco antes del pueblo, un corto desvío a la derecha lleva a un segundo mirador, recomendable si el día está despejado. El último tramo incluye una breve subida final antes de convertirse en una calle asfaltada a la entrada de Tresviso.

Llegada a Tresviso por la subida desde Urdón

Llegada a Tresviso por la subida desde Urdón

Llegada a Tresviso

Llegar a Tresviso caminando es una de esas experiencias que justifican el esfuerzo. El pueblo es pequeño, con apenas unas decenas de habitantes permanentes, y conserva un ambiente completamente ajeno al turismo de los valles.

Las casas de piedra, el ganado pastando en los prados y el sonido de los cencerros dominan el ambiente.

La carretera que se ve al llegar procede de Asturias, vía Sotres. Durante la mayor parte de su historia, Tresviso no tuvo carretera alguna: el asfalto no llegó hasta 1990. 

 
Picón Bejes‑Tresviso: el queso del pueblo

Tresviso no se entiende sin su queso. El Picón Bejes‑Tresviso es un queso azul con Denominación de Origen Protegida, elaborado con mezcla de leche de vaca, oveja y cabra, y madurado durante un mínimo de dos meses en cuevas naturales de caliza de la comarca de Liébana. Su protección como D.O. data de 1994 (registro UE en 1994: wikipedia.org).

El sabor es intenso y marcado, con carácter salino y notas minerales propias de los pastos de altura. Se suele comparar con el Cabrales, aunque tiene personalidad propia.

Actualmente, el único productor en Tresviso es la Quesería Javier Campo, que elabora Picón desde hace décadas siguiendo una receta heredada de su madre. Ofrece visitas y catas (www.quesodetresviso.com), una experiencia muy recomendable si se organiza con antelación. Si no, el queso se puede comprar en el bar del pueblo.

Comer y beber en Tresviso

El pueblo cuenta con al menos dos bares‑restaurantes (La Taberna y El Redondal), que sirven comidas y bebidas, algo sorprendente dada su ubicación. Un plato de Picón con pan local, a esta altitud y con vistas a las montañas, es el cierre perfecto para este día de ruta. Revisar horarios, especialmente fuera de la temporada alta.

 
Opciones de regreso

Opción A: volver por el mismo camino
La opción más directa es descender por la Senda de La Peña. La bajada exige más atención que la subida; las piedras sueltas se vuelven más delicadas al bajar, sobre todo con cansancio. Los bastones son muy recomendables. Tiempo estimado: 2–2,5 h.

Opción B: regreso por carretera vía Sotres (requiere planificación previa)
La única carretera de salida va por la CA‑1, pasando por Sotres y bajando hacia Arenas de Cabrales, en Asturias. Son unos 60 km y alrededor de 1 h 30 min de conducción por carretera estrecha y muy sinuosa.

Esta opción requiere dos vehículos o un taxi concertado con antelación desde Tresviso o Sotres, donde puedes llamar a un taxi.

 
Información práctica

Condiciones y horarios

Calor: no recomendable con temperaturas superiores a 27 °C. Poca sombra, tramos bajos muy expuestos y piedra resbaladiza en seco. En verano, se recomienda empezar antes de las 8:00h.
Lluvia: evitar salvo experiencia en montaña. La roca se vuelve muy deslizante y el ruido del desfiladero puede resultar desorientador.
Mejores meses: mayo, junio (madrugando a finales), septiembre y octubre. Flores primaverales arriba y colores otoñales en los hayedos de Pría.

Calzado y equipo

Botas de montaña obligatorias (no zapatillas de trail).
Bastones muy recomendables.
Al menos 1,5 l de agua por persona (posibilidad de rellenar en Pría).
Cortavientos útil incluso en verano.

Ganado y perros

El camino atraviesa zonas de pastoreo activo. Es habitual encontrar cabras, ovejas y vacas, a menudo con perros mastines. No son peligrosos si se actúa con calma: reducir el paso, dar espacio al ganado y llevar perros siempre atados. No correr ni gritar. Ten en centa que estos perros están trabajando, y su fin es proteger el rebaño.

A quién va dirigida la ruta

Adecuada para adultos y adolescentes con experiencia previa en senderismo y buena forma física. no tiene gran dificultad, pero el desnivel acumulado en poco tiempo la hace exigente. No es adecuada para niños pequeños ni para personas con miedo acusado a las alturas. El tramo expuesto bajo el Balcón de Pilatos es corto y asumible para la mayoría, pero conviene tenerlo en cuenta.

 

Subida en zig-zag por Urdón

Subida en zig-zag de Urdón a Tresviso

Resumen de la ruta

Es una ruta de dificultad moderada dentro de los estándares de los Picos de Europa, exigente sobre todo por el desnivel continuo, no por la técnica. El camino es claro y muy transitado, lo que permite centrarse en el paisaje. A cambio, ofrece una de las rutas con más carga histórica del macizo oriental, abierta por mineros hace siglo y medio; vistas de los Picos; y la llegada a un pueblo donde la vida de montaña tradicional, y uno de los mejores quesos azules de España, sigue su propio ritmo.

Cómo llegar a la zona: Aeropuertos más cercanos: Santander (1 h 45 min), Bilbao (2 h), Asturias/Oviedo (1 h 30 min). Es recomendable disponer de coche; hay poco transporte público hasta el pueblo de La Hermida. Desde Santander, tomar la A‑8 hacia el oeste y después la N‑621 hacia el sur, atravesando el desfiladero de La Hermida.

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